La Escuela Ecológica de Chicago

En multitud de ocasiones los especialistas en seguridad (de cualquier ramo) enseñamos con mucho celo la legalidad pasada y vigente con ánimo de dar las competencias legales adecuadas a nuestros alumnos, para, además, facilitarles un correcto desarrollo en nuestra sociedad y la adquisición de los conocimientos necesarios para ser buenos profesionales.

Los conocimientos legales son evidentemente fundamentales, pero, creo que en los cursos de formación que efectuamos en la actualidad, obviamos una parte fundamental de lo que hoy en día es la criminología y los estudios derivados de ella, como son las teorías sociológicas correspondientes al delito, al crimen y a sus causas.

Pues bien, querido lector, hoy les traigo una de las teorías más importantes del siglo XX en relación a las ciencias sociales y la criminología, la escuela sociológica o ecológica de chicago.

La criminología es una ciencia multidisciplinar, tiene como objeto de estudio al criminal, su conducta, el proceso de definición y posterior sanción de la conducta, en cambio la sociología, es la ciencia que describe y analiza los procesos de la vida en sociedad.

Aunque para muchos la criminología es un término moderno, fruto en la mayoría de los casos por la contaminación sufrida a raíz de las series de televisión, como “CSI Las Vegas” u otras similares, es una expresión utilizada oficiosamente por Raffaele Garófalo en su libro titulado “Criminología: estudio sobre el delito, sobre sus causas y la teoría de la represión” publicado en 1885.

Como vemos la criminología ha tenido más de cien años para evolucionar y perfeccionarse con multitud de teorías dispares sobre el crimen, desde las teorías expuestas por la “Escuela Clásica”, las de la “Escuela Biológico-Positivista” o posteriormente aquellas lideradas por la “Criminología Moderna”, entre otras.

A medida que surgían nuevas teorías sobre el crimen, la criminología se relacionaba con otras ciencias, como la sociología, fruto de estas relaciones nacía la Escuela Sociológica o Ecológica de Chicago.

Esta escuela se desarrolla fundamentalmente en la ciudad norteamericana del mismo nombre, se refiere al conjunto de trabajos de investigación realizados por profesores y estudiantes de la Universidad de Chicago en el campo de las ciencias sociales, especializados en sociología urbana.

La Escuela nace en un momento en el cual la ciudad de Chicago tiene bastantes problemas, ligados a la delincuencia y otras graves dificultades, en una urbe en crecimiento continuo, con guetos y con los ingredientes característicos de una ciudad industrial de la época, pobreza, marginación, suicidio, alcoholismo, prostitución y criminalidad.

Con este coctel encima de la mesa, la escuela pretendía dar un análisis y diagnóstico fiable sobre los problemas sociales de la ciudad (el medio ambiente en donde progresa el individuo), su desarrollo como ecosistema y la morfología del criminal que se produce en ese nuevo medio.

Al centrarse en el medio donde vive el criminal, la urbe o ciudad, como fuente para explicar la inducción al delito, esta corriente de pensamiento criminológico se ha denominado “ecológica”.

LOS REFERENTES DE LA ESCUELA ECOLÓGICA DE CHICAGO

Entre los autores de la Escuela Ecológica de Chicago encontramos a Clifford R. Shaw,  Robert Ezra Park, Ernest Burgess y R. D McKenzie.

El señor Shaw estableció las características formales de las áreas de delincuencia en su libro “Delincueny Areas”:

  • El deterioro físico.
  • La aglomeración humana.
  • Alta movilidad de población en las zonas industriales (como es el caso de Chicago).

Así mismo, en otras publicaciones conjuntas con otros autores, concluyó que los factores del crimen en las zonas de transición (ayudándose por los círculos de Ernest Burgess) se producían por las causas siguientes:

  • El deterioro social.
  • La separación ética y racial (Los Guetos antes mencionados).

El señor Park era un sociólogo que estudió e investigó el medio ambiente social con el método empírico que le ayudaría a establecer los factores necesarios para la existencia de una conducta “desviada”, término utilizado por la criminología de la época para definir a un delincuente.

Ernest Burgess es el creador de la teoría del circulo concéntrico, teoría propuesta en 1925. Su teoría predice que las estructuras sociales urbanas se desarrollan en círculos concéntricos alrededor del centro de una gran ciudad.

Burgess estableció que las ciudades se podían dividir en cinco zonas urbanas:

  1. El distrito central o zona de lujo y negocios (existe una intensa actividad comercial).
  2. El distrito de transición (en donde se combinan inmigración e industria).
  3. El distrito urbano residencial para los trabajadores (clase baja).
  4. El distrito residencial de los suburbios (clase media).
  5. El distrito residencial de lujo (clase alta).

Por último, después de trabajos e investigaciones conjuntas, R. D McKenzie, Park y Burgress razonaron las siguientes conclusiones:

  • Existe un Estatus físico: Los índices de delincuencia son altos en las zonas de transición (zonas industriales).
  • Existe un Estatus económico: Los índices más altos de delincuencia se encuentran en las áreas de inferiores niveles adquisitivos. En esta zona de transición es en la que viven las personas con menos recursos de la urbe.
  • Composición de la población: Las áreas con niveles más elevados de delincuencia son las de mayoría “negra” o “extranjera” y emigrantes (recuerden la separación étnica y racial de los guetos).

APORTACIONES DE LA ESCUELA ECOLÓGICA DE CHICAGO

La Escuela Sociológica o Ecológica de Chicago fue pionera en impulsar el análisis cultural de la delincuencia, permitiendo un mejor conocimiento de ésta, de los estilos de vida y cosmovisiones de las minorías, de los mecanismos de aprendizaje y transmisión de sus valores y pautas de conducta.

Desde un punto de vista criminológico, la escuela fue precursora de estudiar esta ciencia desde la geografía, resaltando las elevadas tasas de criminalidad de las áreas pobres y deterioradas de la gran ciudad, advirtiendo, no obstante, que dichas tasas no son consecuencia directa de condiciones económicas.

Así mismo, resaltó también que en estas zonas no había un control social efectivo, poniendo de manifiesto que el criminal no nace, se hace.

Acerca del autor…

Daniel Saavedra 

Director y Jefe de Seguridad (TIP: 13.022 y 6.708)

info@saavedra.catwww.saavedra.cat (web en construcción)

https://es.linkedin.com/in/danisaavedra

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