Pinchazos en la NSA: Explicación del CNI

CNI¿Qué explicación ofrece el CNI a los pinchazos sufridos en la NSA?

La obtención de datos sobre llamadas telefónicas en España por parte de la NSA “siempre respondió a periodos de investigación sobre amenazas”. Esa es, al menos, la versión del CNI. El momento de mayores pinchazos coincidió con dos operaciones antiterroristas que fueron monitorizadas por Estados Unidos.

Entre diciembre de 2012 y enero de 2013 se produjo el mayor ‘pico’ de interceptación de datos telefónicos por parte de la agencia estadounidense NSA. Con la ayuda del Centro Nacional de Inteligencia, en esos días se reportaron cerca de 60 millones de metadatos de llamadas telefónicas.

Esos metadatos, según reconoció recientemente el director del CNI, corresponden a unos 2 millones de llamadas. Se trata de líneas de información sobre el emisor, el receptor, la hora de la llamada, e incluso la situación geográfica de los terminales.

Fue algo que ha explicado Félix Sanz Roldán: los ‘picos’ de actividad de la NSA en España corresponden con momentos en los que las agencias estadounidenses se encuentran en situación de alerta ante una amenaza, o disponen de pistas sobre un posible complot terrorista.

Según ha sabido El Confidencial Digital de fuentes de los servicios antiterroristas, durante el pasado diciembre y enero las agencias de seguridad de Estados Unidos y de otros países –incluido el CNI– tenían un amplio abanico de operaciones abiertas en Europa. Había indicios de actividad terrorista y algunas amenazas “se encontraban en la fase previa a la de ejecución” explican.

Reunion yihadista en Francia

Estas fuentes explican, por ejemplo, que uno de los objetivos de parte de esas 2 millones de llamadas telefónicas monitorizadas era localizar e identificar a presuntos yihadistas que habían sido citados en Francia para un gran encuentro salafista.

Esta cumbre, que los servicios de inteligencia estadounidenses y europeos llevaban tiempo investigando “con cierta preocupación”, había sido convocado en Francia a través de redes sociales. La convocatoria se hizo de forma pública un mes antes, en diciembre, pero los detalles se revelaban a través comunicaciones privadas.

El encuentro estaba previsto para el 20 de enero en un “punto no revelado de Francia, donde un hermano ha cedido generosamente un local” decía la comunicación. A los participantes que habían confirmado su asistencia –entre los que se sospecha había residentes en España- se les advirtió que se les informaría del punto de encuentromediante una llamada de teléfono días antes.

Según cuentan las mismas fuentes, durante los días previos la actividad de intercepción de llamadas de las agencias de inteligencia fue superior a la media –aunque no sólo por este caso, explican-. Finalmente los organizadores suspendieronla cumbre, pero según ha sabido ECD, se obtuvo “información relevante” para continuar investigando a los participantes.

El lobo solitario de Valencia

Otro de los frentes que tenían abiertos los servicios de inteligencia españoles y estadounidenses era la detección de un presunto yihadistaresidente en Valencia, que respondía al perfil de ‘lobo solitario’, y cuya actividad en internet estaba siendo investigada.

Se trataba de Mohamed Echaabi, de origen marroquí, al que se le atribuían planes avanzados para atentar contra dirigentes israelíes y otras personalidades en España. El yihadista había viajado a países de Oriente Medio, donde se había radicalizado y desde donde se sospecha que podría recibir algún tipo de orden.

La Comisaría Generalde Información de laPolicía Nacional, que participó activamente en la investigación según las fuentes consultadas, terminó deteniéndolo en Valencia en febrero de 2013. Luego se demostró que había realizado gestiones para la adquisición de armas de fuego y explosivos.

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